Premiación XIX Concurso Nacional de Nacimientos «Navidad es Jesús» 2025

 

Arnol Huasacca Rojas: El legado de tres generaciones plasmado en un nacimiento

P: ¿Cómo nació la idea de este nacimiento y qué historia buscaste plasmar en él?

Arnol: La idea nació del deseo de realizar un nacimiento profundamente tradicional, donde convergen nuestras costumbres, festividades, rituales y la riqueza de nuestra tierra. Quise que fuera un reflejo fiel de la identidad de mi familia y de lo que representa la artesanía cerámica para nosotros.

En la obra, logré plasmar tres ejes de la vida andina: la festividad, a través de los «abuelos de Quinua»; el sustento, representado en la ceremonia de la Pachamanca; y el trabajo, personificado en los pastores de la sierra. Todos ellos se reúnen para celebrar el acontecimiento central: la llegada del Niño Jesús.

P: Mencionaste tres estructuras o «recintos» principales en la obra. ¿Qué simbolizan para tu historia familiar?

Arnol: Esos tres recintos representan las tres generaciones de maestros ceramistas de mi familia: mi abuelo, Magno Huasacca Huamán; mi padre, Magno Huasacca Condori; y mi propio trabajo, como Arnol Magnun Huasacca Rojas.

Cada recinto permite observar el desarrollo técnico de cada generación. El público puede ver una evolución: desde los trazos más gruesos y primigenios de mi abuelo, hasta los acabados más detallados de hoy. Es muy evidente en la técnica de las tierras de colores: mostramos cómo pasamos de los tonos vivos y planos del inicio hacia la técnica de degradado que he ido perfeccionando actualmente.

P: Más allá de lo artístico, ¿cuál es el detalle que consideras más importante, aunque el público no lo note a primera vista?

Arnol: Para mí, lo más relevante es la continuidad del legado. Aunque incluimos información mediante un código QR, lo que más me importa es ese homenaje silencioso a mi padre y a mi abuelo. Ver cómo las catedrales y personajes conservan la esencia de las técnicas antiguas desarrolladas por ellos, pero integradas en mi visión actual, es el corazón de la obra. Es un tributo vivo a mis raíces.

P: ¿Qué te motivó a participar en este Concurso Nacional de Nacimientos?

Arnol: La motivación es heredada. Mi padre siempre participaba y se sentía muy feliz de ser parte de este evento porque amaba el arte, tal como me lo inculcó a mí. Al participar, mi intención es continuar su legado de la misma forma en que él lo hubiera hecho en vida. Quise presentar una obra que dignificara su memoria y sé que, donde esté, se siente orgulloso de ver sus técnicas florecer.

P: Cuando una persona se detiene frente a tu nacimiento, ¿qué te gustaría que sintiera?

Arnol: Me gustaría que sintiera la esencia de las técnicas ancestrales. Que al verlo, se traslade a las décadas de los 70 y 80, cuando los maestros artesanos trabajaban con una mística particular. Quiero que perciban una cerámica con alma antigua, pero que ha sabido evolucionar sin perder su tradicionalidad.

P: ¿Qué significa para ti haber sido finalista y recibir el reconocimiento del público?

Arnol: Me llena de alegría. Llegar a la instancia de finalista me hace sentir que estoy representando bien el arte que heredé. El reconocimiento del público fue lo más gratificante, porque sentí que valoraron la complejidad del trabajo. Es un nacimiento muy completo: tiene arquitectura, gastronomía, fe y herencia generacional. Sentir el respaldo de los visitantes me confirma que el esfuerzo valió la pena y que mi obra es valiosa para ellos.

P: Como representante de una nueva generación de artesanos, ¿qué mensaje le darías a los jóvenes que quieren mantener viva la artesanía peruana?

Arnol: Les diría que tengan valentía y coraje. Los jóvenes poseemos el conocimiento heredado de nuestros padres y abuelos, y cada uno tiene el talento suficiente para crear obras de gran nivel. Los animo a mostrar su arte, a participar en concursos, a usar las redes sociales y a dar clases. Si se trabaja con dedicación, se puede lograr una obra a la altura de los grandes maestros. Trácense un objetivo fijo y luchen por él.

P: Para cerrar, ¿qué significado tiene para ti la frase «Navidad es Jesús»?

Arnol: Es una frase que me marcó desde niño. Recuerdo ver a mi padre trabajar con una paciencia y un amor admirables. Cuando terminaba sus piezas, siempre decía: «Navidad es Jesús». Esa frase estaba presente en los concursos, en las premiaciones y hasta en los ponchos rojos de los maestros. Para mí, significa volver al origen: el nacimiento del Niño Jesús es lo más valioso y el motor de todo lo que hacemos.